No vamos a inventar un remedio contra el envejecimiento pero por lo menos, intentaremos ayudarte a que no parezcas a tu padre antes de tiempo. El elixir de la eterna juventud todavía no se ha inventado. Eran gloriosos los años de veinteañero en los que podías excederte con la comida, saltarte el gimnasio cuando querías y salir de fiesta…