A los 50 es más difícil perder peso, pero con estos consejos lo vas a conseguir.
Si tu barriga ha cogido más dimensión de la que esperabas no te preocupes, que
todavía no está todo perdido. Te va a costar un poco más que cuando tenías 30,
pero te aseguramos que podrás perder ese pero de más y quedarte tan
estupendo como antes. Cosa que nos interesa mucho dadas las fechas en las
que estamos.
La profesora Katherine L Tucker, profesora de epidemiología nutricional y
directora de Centro de Salud de la Población de la Universidad de
Massachusetts-Lowell, le ha contado a nuestros compañeros de Men’s Health
que «a medida que envejecemos, el metabolismo comienza a disminuir y
muchas de las funciones se vuelven menos eficientes». Vamos a ponerle
remedio.
No te lo estás imaginando, el cuerpo te ha cambiado después de los 50 y antes
si cogías unos kilos de más podías perderlos en un par de semanas, ahora no.
El metabolismo se ralentiza y esto hace que las cañas con los amigos o el guiso
que te tomas los domingos te pasen más factura que antes.
Diez trucos para perder peso después de los 50
Cambia un poco estos sencillos hábitos y verás como el número que marca la
báscula va disminuyendo casi sin que te des cuenta.
- Come más frutas y verduras
Para perder peso, obviamente, hay que disminuir la ingesta de calorías, por eso
una buena opción para saciarnos antes es optar por alimentos poco calóricos.
Toma fruta en el desayuno, a media mañana o a media tarde, de esta forma no
tendrás tanta hambre. En tus platos, tanto en la comida como en la cena, la mitad
tiene que estar compuesto de verduras. Es una buena forma de consumir
alimentos ric0s en vitaminas y minerales importantes que necesita más a medida
que envejece, incluida la fibra. - Compra una olla a presión y haz guisos con legumbres
Un estudio de Canadá mostró que las personas que comieron una porción de
legumbres todos los días como parte de un esfuerzo por perder peso perdieron
un par de kilos en un promedio de seis semanas. Además son una buena fuente
de fibra y proteínas y son muy sencillas de hacer. Unas lentejas con verduras,
unas alubias con calamares… - Tu nueva amiga: la báscula
Piérdele el miedo y tómalo como parte de tu rutina diaria. Es mejor pesarse por
las mañanas y siempre a la misma hora, así verás la progresión. Es una buena
forma de motivarse ver que cada día pesas un poco menos. Aunque no te
obsesiones, el cuerpo es muy cambiante y puede que haya días en los que te
sientas más hinchado, pero no significa que hayas engordado. - Céntrate en la comida
¿Has oído hablar del mindful eating? Dedicar media hora sin distracciones a
comer y disfrutar de cada bocado ayuda muchísimo a perder peso y a
encontrarnos mejor. Comer delante del ordenador, viendo la tele o con el móvil
hace que no seamos conscientes de lo que estemos comiendo y además lo
hagamos rápido, lo que no va nada bien para la digestión. Tómate tu tiempo,
saborea la comida y sé consciente de ese momento. - Deja de beber azúcar
Si todo lo que comes es saludable, ¿por qué lo que bebes no? Los refrescos son
el enemigo invisible de las dietas. No somos conscientes de las calorías
líquidas que ingerimos y puede que sea la causa de que muchos de tus planes
de adelgazamiento fracasen. Hay muchas alternativas saludables para
sustituirlos. Té, agua con limón, agua con gas… - Prueba el ayuno intermitente
Son muchos los famosos que se han apuntado a esta práctica. Además de
purificar y limpiar el organismo, son calorías que te estás ahorrando. Hay
muchos tipos de ayuno para que encuentres el que mejor se adapta a ti para que
puedas hacerlo cómodamente. - Comienza a practicar yoga
Te vas a sorprender un montón de todo lo que el yoga puede hacer por tu cuerpo.
Desde ayudarte a ser más flexible, tener una mejor postura, aliviar los dolores
de espalda… hasta ayudarte a perder peso. Investigadores chinos han
descubierto que las personas que practicaban yoga durante un año pierden
aproximadamente un centímetro de la circunferencia de su cintura, un marcador
clave de la grasa abdominal. - Combina tus entrenamientos
Es el momento de empezar a mezclar entrenamientos. Si haces cardio, tienes
que incluir entrenamiento de fuerza y viceversa. Se ha demostrado que haciendo
estos dos tipos de entrenamiento el metabolismo se acelera y es mucho más
rápida la quema de calorías.
Además el entrenamiento con pesas te ayudará a ganar masa muscular, cosa
que no está nada mal a tu edad. Enfoca tu entrenamiento a los grandes grupos
musculares para que sea todavía más efectivo. - Prueba un nuevo deporte
Si siempre has sido de la partidita de fútbol los sábados por la mañana es el
momento de añadir una actividad nueva, o podéis cambiar de disciplina. Los
cambios son saludables y además pueden hacer que cambie tu metabolismo y
la quema de grasa se acelere. Y, ¿qué me dices de probar cosas nuevas? - Comprueba lo que estás tomando
¿Y si el medicamento que estás tomando es el culpable de tus kilos de más? La
retención de líquidos, por ejemplo, puede ser un efecto secundario de muchos
medicamentos. Revisa las indicaciones y habla con tu médico en caso de que
sea necesario.